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Hacer posible lo imposible: el futuro del ecosistema de impacto en América Latina

2026-05-20
Entrevistas en el FLII 2026
Originales en Español
Entrevista
Inversión de impacto
FLII 19

De izquierda a derecha: Charles Higgenbotham, Lais Rocha, Abigail Napusiale, Vanessa González, Joshua Hammerslag, Pedro Martínez, Javier Herrero y Carolina Puerta. 

Ocho líderes del ecosistema de emprendimiento social e inversión de impacto en América Latina comparten sus perspectivas sobre los retos urgentes, las brechas por cerrar y el futuro que sueñan para la región, desde el FLII 2026. ¡Gracias a todos por su tiempo y corazón para hacer estas entrevistas! 

Entrevistas por Andrea González
Texto, selección y edición de Fernanda Iriarte

Como cada año desde 2023, Stanford Social Innovation Review en Español fue orgulloso media partner en el FLII 2026 en Mérida, Yucatán, México. Desde el 2011, el FLII es un punto de reunión dinámico y alentador para cientos de líderes del ecosistema de inversiones de impacto, no solamente por los temas en la agenda. Es increíble que todas las personas que entrevistamos coincidieron unánimemente en una de sus respuestas. Cuando les preguntamos qué los hizo felices todos, sin excepción, respondieron lo mismo: la alegría de reencontrarse con sus amigos del FLII. Porque el corazón del ecosistema de impacto está en su comunidad, en las relaciones genuinas entre los miembros que lo conforman y que colaboran hacia un mismo propósito. 

Además de los aprendizajes sobre economía plateada, deep-tech y cambio sistémico, estas entrevistas edición nos recuerda la importancia de volver a lo fundamental: detrás de todos los proyectos y del capital, hay humanos. A quienes trabajamos en el ecosistema de impacto social nos guía la brújula del propósito de contribuir a que el mundo que habitamos sea más humano para todas las personas.  

Como dice el lema del evento, lo imposible solo se puede desbloquear en comunidad y bajo un propósito claro. Retos titánicos como la reducción de las desigualdades, la adaptación ante el cambio climático o los cambios que traerá la inteligencia artificial sólo pueden afrontarse en conjunto, mediante redes sólidas entre las personas. Humanizar el ecosistema de innovación implica recordar que detrás de cada proyecto, organización o negocio, hay personas. Si todas saben que el propósito de su labor es ayudar a otras personas y construir un mundo mejor, el día a día tendrá más sentido.  

Andrea González: ¿Nos puedes compartir algo nuevo que aprendiste este año en el FLII? 

Pedro Martínez: Es muy importante tener amigos donde uno trabaja, porque si no, creo que sería muy tedioso y sería muy pesado. Aprendí que el FLII es un lugar muy padre porque muchos somos amigos.  

Joshua Hammerschlag: El FLII cada año es un reto de cambiar el mindset de lo que conocías y cómo empujarlo hacia lo siguiente. Para mí este año se trató mucho de cómo repensar lo que conocemos ante los nuevos paradigmas. 

Carolina Puerta: Este año en el FLII me pidieron que apoyara en la moderación de una sesión y a mí me fascina moderar porque de verdad soy muy fan de las comunicaciones. Dije «bueno, vale», y quedé enamorada. El tema es deep tech, y cómo a través de deep tech podemos tener una cantidad de soluciones. Creo que no le había puesto tanta atención y que es algo realmente increíble. Ahí es donde está la innovación real: cómo la ciencia llega al campo de solucionar estos problemas que son reales. Saber que esta deep tech está solucionando problemas sociales y ambientales y que está generando este impacto en salud, en procesos, en una cantidad de temas me voló la cabeza. Yo creo que esa es la barrera de la innovación que nosotros necesitamos empezar a destrabar, y ahí está el unlocking the impossible (hacer posible lo imposible) el lema de este FLII. 

Lais Rocha: Conocí muchos inversionistas y muchos que son 100% de filantropía y están mirando a Brasil como un posible espacio territorio para que se empiece a intentar cosas nuevas. Aun cuando Brasil es un mercado muy desarrollado, para ellos, que son impact first, se puede invertir, por ejemplo, en género, en la diversidad, en el intercambio, en probar nuevos modelos en un lugar que tenga más diversidad y oportunidad de negocio, de mercado. Esta es una nueva perspectiva. 

Abigail Napsuciale:  Algo que me he estado dando cuenta, sobre todo del año pasado para acá, es que empieza a haber como muchísima más apertura y ganas de movimiento no solo hacia los fondos de inversión, por ejemplo, fondos de impacto que son finance first, sino también empieza a haber ya mucho más movimiento de capital hacia impact first, que sigue siendo un fondo, pero no es filantropía meramente. Me emociona ver cómo justo las demás organizaciones están queriendo también aprender de esos nuevos modelos. Así que eso está muy cool porque vemos un cambio en el panorama y eso me encanta. 

Andrea González: ¿Qué brecha urgente ves hoy en el mundo que aún no estamos resolviendo bien?    

Vanessa González: Creo que lo que viene inevitablemente es la adaptación al cambio climático. Aunque ya se ha hecho muchísimo, creo que falta todavía más por hacer. Con las regresiones y cuestionamientos que vemos de distintos países de si es real o no, creo que tenemos que hacer mucho en el sector privado, público, y organizaciones de la sociedad civil para seguir poniendo el tema en la mesa porque ahí está parte de la crisis que podemos enfrentar pronto: recursos de agua, alimentos insuficientes, desastres, resiliencia. Creo que eso es algo que tenemos que seguir volteando a ver de manera urgente. 

Javier Herrero: Pienso que se están ampliando las brechas de ingresos u oportunidades para las personas. Me explico: estamos en un tiempo en el que nos asombra la rapidez de la tecnología. Estamos viendo, por un lado, cómo hay personas que lideran grandes empresas tecnológicas con muchos más recursos y que, en ocasiones, están marcando hasta la agenda de algunos países. Y, por otro lado, estamos viendo que, en este momento, en este 2026, ya llevamos varios años con una emergencia de conflictos bélicos donde parece que las prioridades de los países se están llendo otra vez al armamento. Entonces, ¿cómo repercute esto en la vida de las personas, de un planeta en el que vamos a llegar a los 9 millones de personas? Estamos más conectados que nunca, pero también más desconectados. Y así empieza a emerger una especie de brecha de desigualdad que queríamos cerrar y favorecer la movilidad. 

Charles Higgenbotham:  Creo que hay mucho capital [que] se va a la gente muy extrovertida. Hay muchas personas que tienen habilidades científicas y técnicas muy valiosas, son muy buenos ejecutores y operadores, pero no reciben la misma atención ni los mismos recursos. Como introvertido, yo sé que es difícil participar en estos tipos de eventos de networking y desarrollar tantas relaciones. Entonces, yo creo que a veces hay un sesgo hacia la gente más extrovertida. 

Lais Rocha: Una es la brecha de la diversidad, pero no solamente la diversidad de género. Si pensamos y miramos cuántos emprendedores e inversionistas tenemos que son indígenas que son afrodescendientes. Estas son las personas que sufren todos los impactos negativos que pasan en la economía en el mundo, [pero] estas personas no están aquí hablando y haciendo parte de lo que nosotros no vemos como inversión de impacto. Entonces, yo creo que tenemos que poner más esfuerzo para traer a estas personas aquí, [mostrarles que] aquí hay soluciones para estos problemas sociales.

Andrea González: ¿Una buena práctica que te inspira últimamente?  

Joshua Hammerschlag: Creo que he estado tratando de hacer más la escucha activa. Tratar de forzarme a no responder en mi mente a lo que están diciendo, sino preguntarme más “¿y por qué dice eso? ¿Y de dónde viene eso que dice?”. Ser más curioso al escuchar. 

Carolina Puerta: Ahorita estoy enamorada del cambio sistémico. Para mí, que el ecosistema mexicano y latinoamericano esté pensando así me tiene totalmente inspirada. Justo tenemos varios proyectos que estamos trabajando bajo esa metodología y bajo esa óptica, estamos lanzando justo ahora que es Silver Ventures, en conjunto con el BID. A través de una visión sistémica, una problemática no solamente se soluciona desde una arista o una organización y no solamente se soluciona de una manera. Es esta unión la que permite que realmente podamos abordar las problemáticas.  

Pedro Martínez: Creo que las organizaciones, los financiadores en general se están dando cuenta que es súper importante empezar a tener primero una línea base antes de financiar o de hacer cualquier intervención. El hecho de tener una línea base para poder hacer cosas y luego poderlas medir es importante porque, al menos en Latinoamérica, tener una medición de impacto buena es un tema de supervivencia para muchas organizaciones ya que los fondos escasean. Mientras una organización tenga la capacidad de hacer mediciones de impacto más precisas y mejores, esta será la medida que pueda atraer mayor financiamiento. 

Andrea González: ¿Hay alguna pregunta que te gustaría que te hicieran, pero que no te hacen tan seguido?  

Joshua Hammerschlag: «¿Cuál es tu propósito?» Creo que es la mejor manera de conocer a las personas, cuando les preguntas sobre su propósito, su pasión, que los tiene aquí, más allá del trabajo. Creo que comúnmente preguntamos «¿a qué te dedicas?», pero me gustaría que me preguntaran más sobre mi propósito. [A mí] me mueve muchísimo generar los medios para que las nuevas generaciones prosperen en el sentido más amplio de la palabra. Me apasiona muchísimo el poder ayudar a jóvenes principalmente a encontrar su propósito y poder vivir con su propósito y vivir de su propósito. 

Javier Herrero:  Hay algo que veo en muchas empresas B: la presencia de algo estético, armónico, hermoso, como si de repente vieras que las empresas que tienen el propósito de generar un impacto más allá del beneficio económico tienen una armonía. No significa que funcionen bien siempre o que todo les vaya de maravilla, pero hay algo bello que fluye con todas las dificultades que tienen. Cuando escuchas las historias, ves el impacto y conectas con las personas, con todos los desafíos. Hay un punto de conexión que va más allá de si esta empresa funciona bien o le está entrando dinero. Es posible construir empresas que generen más allá del beneficio para sus accionistas, que generen un beneficio hacia las personas, el medio ambiente, que no son perfectas. Está conectado con lo que es también el ser humano: es mucho más que procesos cognitivos, racionales, analíticos, de hojas de cálculo o de herramientas de equidad.  

Vanessa González: La relación entre las fundaciones corporativas, la empresa, el modelo de negocio y la fundación. Creo que eso es un tema relevante porque a veces las fundaciones estamos, por un lado, con cierto propósito y cierta causa que no precisamente es la que la empresa que está manejando o liderando, entonces ¿cómo logramos esa conexión con la gente que está haciendo el negocio? Porque ellos son los que generan las utilidades que bombean a las fundaciones corporativas. Entonces cómo trabajar de la mano y hacer sinergias entre la propia corporación y su fundación es algo en lo que tenemos que trabajar.  

Charles Higgenbotham: Una pregunta que me gustaría escuchar más es: ¿qué se está haciendo que realmente valga la pena hacer? En el contexto de la reducción del financiamiento internacional, en este y en otro evento conversábamos sobre la duplicación de esfuerzos y cómo consolidar recursos entre las organizaciones sin fines de lucro. Hay que colaborar más. Hay que pensar si hacer lo mismo, pero de diferente forma realmente vale la pena, o si alguien ya lo está haciendo mejor. Hay que pensar más en qué podemos apoyar y si hay una manera en que podemos colaborar con alguien que ya existe, en lugar de intentar hacer o crear algo de nuevo completamente solo por hacerlo o solo por ser «mío». 

Lais Rocha: Creo que la pregunta que nadie me hace, pero a mí me encantaría que hablemos de esto es por qué soy una de las únicas personas negras que están acá en todos los eventos de impacto. Las personas [negras] son cinco, seis, a lo máximo. Entonces, al ser una mujer negra en este espacio de mercados financieros, [me pregunto] ¿y cómo hacemos para tener más personas como yo?  Fíjate que en Brasil tenemos 54% de la población negra y en el mercado financiero no llegamos ni a 5% y no estoy hablando del mercado de impacto.  El tema para mí es muy importante porque cuando hablamos, por ejemplo, de justicia climática, de impacto social, nosotros somos la población más vulnerable de mi país. Nosotros siempre hablamos de que si quieres cambiar algo en Brasil tienes que empezar por las mujeres negras, porque ahí está la base de la familia, sosteniendo los hijos, cuidando desde la casa con triple o cuarta jornada al día.

Andrea González: ¿Un sueño o visión a futuro de cómo se ve el ecosistema de impacto social en América Latina?   

Joshua Hammerschlag:  Sueño mucho con un ecosistema que se convierta en la fuente de inspiración del mundo. Creo que América Latina vive un momento donde, irónicamente, la concentración de problemáticas sociales nos está llevando a concentrar innovación para resolverlos. Entonces sueño con una América Latina que tome la iniciativa de resolver las grandes problemáticas con innovaciones que sean justas y traigan bienestar para todas y todos. En el mundo vemos casos como Singapur, Corea del Sur, incluso Japón, que se levantaron en una generación y cambiaron su situación de vida regional completamente. Y así sueño con América Latina: que, a través de soluciones innovadoras, a través de la misma alegría, a través de la misma vida que tiene esta región, podamos darles la vuelta a las grandes problemáticas y hacer un modelo de vida y de sostenibilidad más justo, más inclusivo y que sea adecuado para su propia subsistencia, permanencia y florecimiento. Y que sea único en el sentido de que no sea como Europa, que no sea como otras regiones, sino que sea adecuado para nosotros. 

Carolina Puerta:  A mí me encantaría ver a una América Latina muchísimo más unida. Teníamos un colega que una vez nos dijo que, para España, Europa es el mercado, pero América Latina es el corazón y así nos están viendo desde allá. Es para mí el sueño de un ecosistema latinoamericano con unos vasos capilares mucho más fluidos, ¿saben? Siento que nos falta un poquito más de comunicación, conocernos un poquito más, confiar. América Latina de por sí es un mercado impresionante. Compartimos el mismo idioma, compartimos los mismos valores, somos muy parecidos, la verdad. Entonces yo creo que está en nosotros en construir por todos. ¡Soñar con que los latinoamericanos seamos mucho más hermanos, incluyendo Brasil! 

Pedro Martínez: La filantropía tradicional se está moviendo a este tema de inversión, de impacto capital con propósito. Es un hecho que este shift o este movimiento se va a terminar de consolidar en los próximos años y cada vez más las fundaciones, los grandes capitales y los financiadores se están dando cuenta precisamente que las organizaciones locales son las que se tienen que apoyar para poder generar ecosistema y fortalecer el territorio.  El capital se puede ir, pero la organización en la incubadora ahí se va a quedar. En la medida que fortalezcamos a estas organizaciones y les ayudemos con tecnología, con digitalización, con nuestra inteligencia artificial, para fortalecerlas y que ellos lo adapten al entorno en el que están viviendo… esa es la manera que los ecosistemas de emprendimiento en América Latina van a poder florecer.   

Andrea González: ¿Algún ejemplo o historia de innovación social que te haya sorprendido recientemente?  

Joshua Hammerschlag: Tenemos algunos emprendimientos que están trabajando en cómo usar inteligencia artificial para conectar más con las personas. Por ejemplo, de las soluciones que tenemos en la aceleradora, hay algunas que trabajan en ayudarles a adultos a aportar lo que la tecnología no nos enseña. Este tema trata de los saberes ancestrales, recopilar la sabiduría milenaria o la sabiduría familiar, desde cómo se curaban las cosas antes o cómo veíamos las cosas antes de eso. Creo que la innovación social es un proceso donde lo que hacemos es cuestionarnos qué es lo que hace falta y cómo podemos sustituirlo de una manera en la que ayudamos a la sociedad. Me parece que hoy hay mucha innovación social por hacer en recuperar la sabiduría ancestral, los saberes milenarios y lo que la naturaleza nos enseña. Creo que desde ahí hay mucho que podamos aprender. 

Javier Herrero: Pues mira, te voy a contar algo muy concreto que hablábamos precisamente con varias empresas. El mes de marzo es el mes de las empresas B. De alguna forma es el momento de, entre comillas, «cacarear el huevo» a nivel global. No es un monumento al ego, más bien es ese reconocimiento de que hay un compromiso por parte de estas empresas a poder colaborar de forma más coordinada. Platicaba con Someone Somewhere y también con Meet, que son empresas que a priori fabrican productos que en algún momento hasta podrían competir porque fabrican monederos, bolsos, bolsas, pero trabajan también con mujeres artesanas de distintas comunidades. Y entonces ahí emergió una posibilidad muy concreta de decir: “¿Por qué no aprovechamos este mes de marzo para generar una conversación abierta a la comunidad, a quien quiera participar, donde estén varias empresas B que están trabajando con comunidades artesanas?” Entonces, hablamos con Marisol, que es la directora de Meet, con Someone Somewhere, con Antonio Nuño. Invitamos también a The Equity, que es una empresa también que trabaja con artesanos en Jalisco, pero en otras zonas del país y con Fundación Haciendas del Mundo Maya, que con su empresa Semillero trabaja también con comunidades artesanas de Yucatán. Y dialogar: ¿qué tienen en común? ¿Qué retos comparten? Es una cosa muy concreta, pero desde donde pueden elevarse luego buenas coaliciones, espacios de mejora, de compartir posibilidades. De alguna forma emerge el potencial de la creatividad ahí, más que pensar que se cierran cada una en su realidad. 

Vanessa González: Me gusta mucho la iniciativa de Latimpacto, porque lo que han logrado es abrirnos los ojos a todos de que la filantropía puede convivir con los fondos de inversión, con el sector privado y con el FLII, por supuesto. Entre Latimpacto y el FLII creo que se están generando esa red de alianzas entre filantropía, sector de impacto, iniciativa privada, corporativos, etcétera. Las dos redes vinculadas o trabajando en equipo creo que es lo mejor para que todos trabajemos por los grandes retos de América Latina. 

Andrea González: ¿Qué hay de nuevo en tu organización que te emociona? ¿Hay algún nuevo reto en particular?  

Joshua Hammerschlag:  Me emociona mucho el programa que estamos construyendo en el Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera del Tec de Monterrey con ONU Mujeres y Fundación Visa para atender a mujeres mexicanas con temas de cuidados y ayudarles a acelerar sus emprendimientos. Me emociona mucho por las posibilidades que tiene.  

Creo que todos los días hay grandes retos. Uno de los principales para mí es cómo seguimos siendo relevantes, no solo desde la parte obvia que es adaptarnos a la tecnología, a la inteligencia artificial y a las nuevas generaciones. Creo que la IA nos lleva a querer automatizar todo y nos da esta perspectiva de que todo tiene una respuesta rápida, inmediata, específica. Pero ¿cómo generamos otro balance? El hecho de aprender y saber esperar: mantener los ciclos de la vida, de la naturaleza; no esperar que todo suceda de la misma manera que la tecnología lo hace parecer. 

Y cómo romper las cámaras de eco de las personas, de los emprendedores y de las soluciones. De repente parece que todos encuentran la misma solución al problema y eso seguramente nos dice que estamos en una cámara de eco donde parece que todo tiene la misma solución, pero ahí es justo lo que hay que atravesar para romper los paradigmas, ¿no? 

 

Autoras originales: 

  • Andrea González (México): Editora en Jefe de Stanford Social Innovation Review en Español  
  • Vanessa González (México): Integrante del Consejo Consultivo de Cemefi y Directora de Fomento Social Banamex al momento de hacer esta entrevista.  
  • Joshua Hammerschlag (México): Director de Emprendimiento de Impacto del Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Laguera del Tec de Monterrey. 
  • Javier Herrero (España): Director Ejecutivo de Sistema B México. 
  • Charles Higgenbotham (Estado Unidos): Cofundador y Director de Operaciones de Atta Capital  
  • Fernanda Iriarte (México): Editora de Estilo de Stanford Social Innovation Review en Español 
  • Pedro Martínez (México): Director de América Latina del Aspen Network of Development Entrepeneurs (ANDE). 
  • Abigail Napusiale (México): Co- Fundadora y Directora de Inversión Atta Impact Capital.  
  • Carolina Puerta (Colombia): Socia y Directora de Desarrollo de Ecosistemas de New Ventures. 
  • Lais Rocha (Brasil): Líder de Impacto de Vox Capital. 

Este artículo es contenido original de la edición #19 de Stanford Social Innovation Review en Español. 

Entrevistas por Andrea González
Texto, selección y edición de Fernanda Iriarte 

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