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Cultivar una comunidad en los barrios inseguros

2026-02-06
Por Seth D. Kaplan
Ciudades
Estudio de Caso
Colaboración
SSIRñ #18
Comunidad
Serie Transformando el barrio

Para tener éxito, la transformación de los barrios debe estar profundamente arraigada en una comunidad, la cual apoya formas innovadoras de conectarse con recursos externos. Bonton Farms ofrece un modelo de este tipo de trabajo.

 

Daron Babcock no tenía ningún plan cuando visitó Bonton por primera vez.

Era 2011 y Babcock buscaba un sentido a su vida después de una década difícil. Tras la muerte de su esposa a los 31 años, luchó contra la depresión y la adicción a las drogas, y luego se vio sumergido en una agenda de trabajo frenética mientras criaba solo a sus dos hijos. Conoció Bonton, un barrio de Dallas, Texas, como voluntario semanal en un programa sabatino cristiano llamado BridgeBuilders, que ayudaba a hombres que buscaban dar un giro a sus vidas

Después de varios meses de participación, Babcock sintió un llamado para dejar atrás su cómoda vida y trabajar en Bonton. Sus frenéticos viajes le resultaban profundamente insatisfactorios, y sus dos horas de trabajo voluntario en el barrio no estaban teniendo un impacto significativo en los habitantes. Así que decidió cambiar radicalmente de rumbo. Una vez que sus dos hijos se fueron a la universidad y al Cuerpo de Marines, vendió su casa en el lujoso barrio de Frisco, a las afueras de Dallas, renunció a su lucrativo trabajo en una empresa de capital privado y se mudó a una casa de Habitat for Humanity (Hábitat para la Humanidad) en Bonton que cohabitaba con un delincuente condenado dos veces, todo ello para poder relacionarse con los residentes para, en sus propias palabras, «compartir la vida».

Al vivir en el barrio, Babcock se dio cuenta rápidamente de lo poco que sabía sobre el lugar y sus habitantes. Casi todos habían estado en la cárcel y, aunque todos deseaban trabajar, su mala salud, la falta de transporte y sus antecedentes penales se lo impedían.

«Nunca antes había estado expuesto a este tipo de mundo, así que lo desconocía por completo», afirma Babcock. «No entendía cómo la pobreza afecta al transporte... [y] descubrí que hay comunidades de personas que están enfermas y mueren porque simplemente no tienen forma de acceder a los alimentos».

Babcock decidió crear una pequeña granja que abasteciera al barrio. Pero con el tiempo se convirtió en mucho más que eso. Fundó una próspera institución, Bonton Farms, que utilizó para impulsar el desarrollo de otras instituciones y actividades destinadas a mejorar el barrio y la vida de sus residentes.

La organización que Babcock ayudó a fundar ha transformado el sistema social de Bonton. Hoy en día, los residentes tienen un lugar donde reunirse, trabajar juntos, aprender, ganar dinero y hacer voluntariado. El objetivo de Bonton Farms siempre ha sido mucho más que cultivar plantas y criar cerdos: se trata de construir un sólido sistema de apoyo social desde dentro del barrio, dotando a un número cada vez mayor de residentes con habilidades y redes para asumir funciones de liderazgo, y después trabajar con ellos como puente para así conectar con instituciones externas y así promover los intereses de la zona. Crear una alianza entre lo que pueden aportar los residentes y las personas expertas resulta mucho más beneficioso para quienes intentan salir de la pobreza o dejar atrás un pasado de delincuencia y drogas que los servicios fragmentados que operan de manera independiente.

«Los enfoques fragmentados en materia de transporte, vivienda asequible o acceso a alimentos saludables continúan siendo insuficientes, pero hay esperanza cuando se cambia el enfoque y se pone el énfasis en empoderar a las personas y a la comunidad», escribe el ingeniero de transporte local Daniel Herrig. «Así que hay esperanza para el futuro en Bonton, ya que los puestos de trabajo y las inversiones internas comienzan a regresar al barrio».1

Un barrio en particular puede terminar desconectado y aislado, con vínculos sociales e instituciones débiles o poco solidarias, por muchas razones. En algunos casos, la causa puede ser circunstancial, como cuando una ciudad industrial se despierta un día y descubre que su principal empresa se ha trasladado, llevándose consigo los mejores vínculos sociales y económicos. En otras ocasiones, esta desconexión forma parte del diseño original, como un legado de la segregación. Ubicado a seis kilómetros al sureste del centro de Dallas, Bonton ha sido un lugar así desde sus inicios, un ejemplo de cómo los barrios pueden marcar a las personas. Pero gracias a los esfuerzos de Bonton Farms, ahora es un modelo de cómo se pueden transformar esos lugares y a las personas que viven en ellos.

 

Formas de desconexión

Concebido y construido como un lugar para trabajadores negros, Bonton se construyó a principios del siglo XX en la llanura aluvial del río Trinity, de tal manera que no solo se inundaría cada vez que lo hiciera el río, sino que también serviría como parte de la protección de la ciudad contra los daños causados por el agua. Las compuertas de la ciudad se construyeron justo a las afueras del barrio para atrapar las inundaciones en su interior (finalmente, en la década de 1990 se construyó un dique para proteger la zona). La construcción de la autopista C. F. Hawn en la década de 1960 dividió y aisló aún más el barrio, lo que contribuyó al aumento de la delincuencia y su deterioro en los años siguientes.

A medida que la segregación fue perdiendo fuerza en la región, quienes tenían los medios o la oportunidad de marcharse de Bonton, lo hicieron.2 El resultado, tal y como se observó en un plan de remodelación del barrio de 2005, dejó a Bonton «sorprendentemente aislado del resto de la ciudad por autopistas, vías férreas y diques. Se caracteriza por la falta de desarrollo y de atención, lo que en la práctica ha dejado a la zona a su suerte, sin ninguna inversión externa de recursos, tiempo y esfuerzo durante más de cuarenta años… Su aislamiento, tanto físico como metafórico, ha hecho que poco a poco haya desaparecido del radar de Dallas».3

En medio de viviendas públicas en ruinas, desinversión y desconexión, Bonton vio cómo se concentraban cada vez más la pobreza, la violencia y la adicción a las drogas. A mediados de la primera década del siglo XXI (de la que se dispone de los mejores datos previos a Bonton Farm) aproximadamente la mitad de los residentes vivían en la pobreza, y la renta per cápita de 24,445 dólares era aproximadamente dos quintas partes de la media de la ciudad.4 Los habitantes sufrían episodios habituales de delincuencia y anarquía, así como familias desintegradas y modelos de conducta destructivos.

«Crecer en Bonton era como crecer en Afganistán o Pakistán», recuerda Danny George. «Todos los días mataban gente a tiros. Mi madre me cubría con su cuerpo cuando empezaban los disparos».

«Crecer en Bonton era como crecer en Afganistán o Pakistán», recuerda Danny George, quien se crio en el barrio y finalmente regresó para convertirse en gerente de Bonton Farms. «Todos los días mataban gente a tiros. Mi madre me cubría con su cuerpo cuando empezaban los disparos».5

La desconexión era palpable a diario. El transporte público limitado y el hecho de que las tiendas locales solo vendieran alcohol y alimentos procesados, caros, caducados y de baja calidad significaba que casi dos tercios de los residentes carecían de una forma fácil de llegar a una tienda de comestibles con productos saludables y asequibles porque no disponían de transporte personal. El resultado se reflejaba en la salud de los residentes: a mediados de la primera década del siglo XXI, las tasas de enfermedades cardiovasculares (86%), diabetes (123%), accidentes cerebrovasculares (63%) y cáncer (71%) de los residentes de la zona eran significativamente más altas que la media de la ciudad.6 La obesidad infantil, la diabetes, las enfermedades cardíacas, el cáncer y otras enfermedades graves duplicaban con creces la tasa del resto del condado de Dallas.

Al recién llegar al barrio de Bonton, Daron Babcock se encontró con los diversos retos a los que se enfrentan los residentes de Bonton como formas de desconexión. «La población vulnerable a la que deseamos apoyar y ayudar», escribe Babcock, «proviene de manera desproporcionada de entornos que fueron diseñados intencionadamente no solo para separarnos unos de otros, sino, lo que es más devastador, para separarlos de los bienes, servicios, recursos y herramientas» que otras personas dan por sentados.7 Sus observaciones, obtenidas mientras vivía junto a residentes de toda la vida, despertaron y dieron forma a su visión de trabajar con ellos para abordar de manera creativa la desconexión Bonton, institución por institución, transformando a lo largo del tiempo la dinámica de Bonton.

 

Enfoques basados en las personas frente a enfoques basados en el lugar

Científicos sociales como Raj Chetty, William Julius Wilson, Robert Sampson y Patrick Sharkey han demostrado que los efectos del barrio perjudican a todos los que viven en él.8 La concentración de los problemas sociales en un solo lugar tiene un impacto en cadena que hace que cada uno de ellos sea más difícil de abordar. Y sin barrios saludables, los sistemas escolares no pueden mejorar los resultados educativos, las agencias de salud no pueden mejorar los resultados sanitarios y la policía no puede garantizar la seguridad en las calles.

A pesar de que el efecto del barrio está ampliamente demostrado, los responsables políticos, los filántropos y las organizaciones sin fines de lucro han considerado durante mucho tiempo la pobreza desde una perspectiva individualista, buscando formas de aliviar las carencias materiales de una persona a la vez. Este esfuerzo ha llevado a centrarse en el alivio de la pobreza deficiencia por deficiencia; el Gobierno federal de los Estados Unidos ha gastado más de 1 billón de dólares anuales en vivienda, alimentación, salud y otras formas de ayuda.9 Este enfoque individualista alivia las necesidades materiales, al menos a corto plazo, pero a menudo no ha logrado mejorar la situación de las personas afectadas, como lo demuestran la disminución de la movilidad económica, el aumento de las personas sin hogar y la creciente concentración geográfica de los estadounidenses desfavorecidos. A pesar del considerable gasto federal y estatal destinado a combatir la pobreza, el número de barrios urbanos con pobreza concentrada en los Estados Unidos se ha más que triplicado desde 1970, y el número de personas con bajos ingresos que viven en ellos ha aumentado a más del doble.10

El sector sin fines de lucro se ha unido para impulsar el rendimiento del modelo de servicio a través de diversas iniciativas que siguen un enfoque de impacto colectivo. Esta estrategia busca mejorar la prestación de servicios mediante una mejor coordinación de las instituciones y organizaciones pertinentes, incluidas las organizaciones sin fines de lucro, las organizaciones comunitarias, el gobierno y las empresas. El impacto colectivo establece una agenda común entre las partes, un sistema de medición compartido para realizar un seguimiento de las mejoras y formas de comunicación constante. También suele emplear a una organización de apoyo central para gestionar y coordinar a todas las partes involucradas.

Si bien pueden tener un impacto real, las iniciativas de impacto colectivo tienen desventajas, especialmente si se implementan sin una estrategia complementaria para mejorar los barrios relevantes. Al centrarse en la prestación de servicios, el impacto colectivo hace hincapié en paliar las carencias a nivel individual. Las métricas específicas pueden demostrar una mejora, incluso si no mejoran en su mayoría las condiciones en los lugares donde vive la gente. Tomemos, por ejemplo, las numerosas iniciativas de impacto colectivo que trabajan para impulsar la movilidad social. Su objetivo es ayudar a que cada niño tenga éxito en la escuela y en la vida mediante el fortalecimiento de la colaboración entre una amplia gama de organizaciones y al enfocar sus esfuerzos en un número reducido de indicadores clave de éxito (por ejemplo, la preparación para el jardín de infancia). Con este modelo, muchas personas jóvenes pueden obtener mejores resultados, pero también es más probable que se alejen de sus hogares, dejando a sus barrios (o zonas rurales) desprovistos de su liderazgo y sus recursos. Además, algunos jóvenes pueden tener dificultades para aprovechar estas oportunidades, dado el contexto en el que viven (por ejemplo, las calles inseguras dificultan el aprendizaje; las redes sociales escasas limitan los incentivos para mejorar). Además, algunas organizaciones de servicios pueden centrarse excesivamente en indicadores concretos, mientras que otras áreas se deterioran (seguridad, estabilidad familiar).

Por el contrario, las organizaciones que trabajan en el lugar en vez de con las personas, buscan cambiar las condiciones fundamentales en las que estas viven y prosperan, y entienden que al mejorar el contexto socioeconómico «todos se beneficiarán» simultáneamente. Purpose Built Communities (Comunidades construidas con un propósito específico, PBC por sus siglas en inglés), que trabaja de manera integral para revitalizar barrios que históricamente han estado desatendidos, basa sus esfuerzos en cuatro pilares: viviendas mixtas de alta calidad, una vía educativa hacia las carreras profesionales, el bienestar de la comunidad y la vitalidad económica. El objetivo es transformar los barrios frágiles en barrios prósperos que mejoren la vida de los residentes y sean autosuficientes. Esta estrategia se basa en la comprensión de que los problemas individuales no existen de forma aislada, sino que se alimentan entre sí. La mala calidad de las escuelas y la falta de oportunidades de empleo contribuyen a las altas tasas de delincuencia, la delincuencia prevalente contribuye a la escasez de minoristas y posibles empleadores, y el aislamiento y la falta de oportunidades pueden provocar un éxodo de los miembros más capaces de la comunidad. Para abordar con éxito uno de estos problemas, también es necesario abordar los demás al mismo tiempo.

Los modelos basados en el lugar tienen un mayor impacto porque se centran más directamente en los determinantes sociales de una localidad determinada, incluida la naturaleza de las relaciones dentro y entre los hogares, entre los barrios y con las organizaciones dentro y fuera de ellos, y ofrecen una forma de abordar los factores que frenan el desarrollo de determinados lugares. Intentan mejorar la vida de todos los que viven allí cambiando el ecosistema en el que habitan los residentes, en lugar de dar prioridad a partes o aspectos del barrio (como las juventudes). Además, el enfoque en los barrios busca catalizar un cambio autosostenible para que no sean necesarias intervenciones futuras y los barrios con dificultades puedan convertirse en barrios prósperos. Por otro lado, una transformación tan ambiciosa es más difícil de lograr porque requiere un enfoque multifacético a largo plazo que va en contra de la forma de operar de muchos departamentos gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro.

Por lo tanto, el más exitoso modelo basado en el lugar, PBC, no puede llegar a la mayoría de los barrios. PBC ha tenido éxito en 25 barrios diferentes de 14 estados, pero la red se concentra en el Medio Oeste y el Sur, y solo llega a una pequeña parte de los 825 barrios urbanos en dificultades11 que se calcula que hay en el país, por no hablar de los muchos más barrios suburbanos y rurales en dificultades. El modelo PBC se enfrenta a cuatro factores limitantes: los barrios pueden estar demasiado aislados de las partes dinámicas de las ciudades, lo que dificulta el cambio en este modelo; las partes interesadas fundamentales (incluidas muchas del gobierno y las principales organizaciones sin fines de lucro) pueden no comprometerse a romper los silos y reorientar los recursos; puede que no se disponga de financiamiento para poner en marcha una iniciativa; o los barrios pueden estar situados en regiones en las que los líderes de la sociedad civil o los financiadores simplemente no dan la misma prioridad a estas zonas (como parece ser el caso en el noreste y el oeste).

A veces, PBC recibe interés de posibles socios locales, pero no logra convencer a los actores clave que trabajan en vivienda, educación, bienes raíces y otros sectores para que adopten una visión común basada en el lugar. Cuando esto sucede, la organización decide no seguir adelante. «Nuestro éxito hasta la fecha ha dependido en gran medida de nuestra capacidad para generar este tipo de colaboración», afirma el antiguo director ejecutivo de PBC, David Edwards. «Los esfuerzos que tuvimos que abandonar se debieron en gran medida a la incapacidad de persuadir a uno u otro actor del sistema para que se sumara a la iniciativa».12 Por lo tanto, aunque lleguemos a la conclusión de que los enfoques basados en el lugar, como el de PBC, son necesarios y eficaces, es posible que el modelo de PBC no sea escalable a muchos barrios desfavorecidos o a zonas que no están fácilmente conectadas con un centro económico dinámico.

 

El modelo de Bonton Farms

Los esfuerzos para combatir la pobreza necesitan, por lo tanto, otro modelo basado en el lugar, uno que pueda abarcar muchos más barrios, incluidos aquellos donde viven personas en zonas suburbanas y rurales, de los que PBC puede alcanzar actualmente. Si dicho modelo se centrara en abordar la desconexión, es decir, los lazos sociales y las instituciones débiles o que no ofrecen apoyo, abarcaría más que solo los barrios más pobres, dado que la desconexión afecta a una proporción cada vez mayor de barrios. Bonton Farms ofrece una visión de ese nuevo modelo. Como escribe Babcock, «tendemos a tratar a las personas como si la condición humana dependiera de una sola cuestión. Si resolvemos esta única cuestión, las cosas mejorarán, pero los seres humanos, al igual que las semillas, necesitan un ecosistema en el que todas las partes funcionen de forma simbiótica para elevar el conjunto».13

El modelo de Bonton Farms demuestra la importancia de dos tipos de instituciones. Los vínculos dentro del barrio dependen de familias sólidas; redes interfamiliares robustas; una abundancia de microinstituciones informales (como grupos de juego, reuniones vecinales, grupos de vigilancia y voluntariado) que surgen orgánicamente y se nutren entre sí, fomentando el apoyo mutuo y mejorándolo; y una amplia gama de asociaciones e instituciones locales (incluidas iglesias, pequeñas empresas y grupos cívicos) formadas por y al servicio de residentes locales.

Los puentes requieren instituciones locales sólidas y líderes capaces de conectar con grupos sociales influyentes y organizaciones más grandes (diversas oficinas gubernamentales, así como aquellas entidades que ofrecen oportunidades económicas, financieras, de salud y educativas) que suelen estar ubicadas fuera del barrio. Cuanto más conectado esté un barrio concreto con estos actores y organizaciones a través de las redes sociales, el transporte y el acceso, mayor será el capital social puente de ese barrio.

En este enfoque, si bien los cambios materiales pueden ser necesarios, el objetivo es fortalecer un barrio aumentando, ante todo, sus vínculos de cohesión (internos) y sus conexiones (capital social) de puente (externos). Bonton Farms muestra cómo se puede hacer esto. A diferencia de PBC, que fue iniciado por un importante promotor inmobiliario que tenía una visión para lograr la transformación, Bonton surgió de forma mucho más ascendente, a través de una serie de iniciativas parciales diseñadas para resolver los problemas del barrio y aumentar el capital social. Mientras que PBC trabaja a partir de un plan, Bonton es más claramente de dentro hacia fuera y se centra en colaborar con los residentes para identificar los problemas e innovar para crear las instituciones y conexiones adecuadas para abordarlos. Esta estrategia es más incremental (el progreso se define por la eliminación de las barreras que impiden el florecimiento de los residentes) que una transformación a gran escala, aunque el objetivo final sea similar. El énfasis en la participación como prioridad también da lugar a una postura distinta. Puede que no sea una categoría nueva, pero sí de un esquema más flexible que puede aplicarse en un conjunto más amplio de contextos.

 

Fomentar las relaciones

Babcok comenzó dentro del barrio, creando vínculos, ampliando su alcance de forma gradual y centrándose en aprender de los residentes sobre los retos sistémicos a los que se enfrenta la zona. «Mudarme a la comunidad me cambió profundamente», recuerda. «Sin esa proximidad física, me habría perdido muchas oportunidades de aprendizaje vitales». 14

Al principio, Babcock solo tenía un huerto en su patio y luego gallinas en el callejón. En poco tiempo, otros se dieron cuenta de lo que estaba haciendo y se ofrecieron a ayudarle a crecer. Primero, Habitat for Humanity (Hábitat para la Humanidad) donó dos terrenos baldíos en las afueras del barrio sur de Dallas para que ampliara la granja. Más tarde, el gobierno de la ciudad añadió seis terrenos adicionales detrás de ellos, lo que le dio a la granja dos acres de tierra en total. A medida que fue conociendo a sus vecinos, empezando por personas como David Richie, a quien conoció en una reunión de BridgeBuilders que él mismo organizó en su casa, Babcock comenzó a colaborar con ellos para abordar los grandes retos a los que se enfrentaba el barrio.

Más tarde, Fred Treffinger, propietario de una empresa de hormigón que leyó sobre los esfuerzos de Babcock en el periódico, donó 20 acres que no utilizaba frente a su negocio para iniciar lo que ahora se conoce como la Bonton Farm Extension. Después de ver el trabajo, la familia Treffinger compró los 20 acres adyacentes para donarlos, lo que le dio a la nueva ubicación 40 acres en total. Con esta tierra en su posesión, Babcock construyó una de las granjas urbanas más grandes del país. Bonton Farms produce una gran variedad de verduras, como tomates, berenjenas, coles y una amplia variedad de pimientos; carne de cerdo de primera calidad; carne, queso y leche de cabra; y aves de corral y huevos de gallina. La organización sin fines de lucro vende estos productos a restaurantes de Dallas como Meddlesome Moth, Café Momentum y Flora Street Café, así como a las instalaciones de entrenamiento de los Cowboys de Dallas.

A partir de esta base, Bonton Farms generó muchos más cambios de los que son posibles cuando las organizaciones sin fines de lucro se concentran en la prestación de servicios de forma aislada y sin un compromiso real con el lugar específico. La granja vende o intercambia alimentos con los residentes de la comunidad para que coman mejor y estén más sanos. Ofrece a los vecinos que quizá no encuentren trabajo en otros lugares la oportunidad de trabajar y mejorar su currículum. Con la ayuda de uno de sus cada vez más numerosos socios de toda la ciudad, Bonton Farms incluso ayudó a los residentes a crear una empresa de miel, Bonton Honey. Y cuando el barrio necesitaba claramente más servicios para los residentes, Bonton Farms abrió un mercado de agricultores, y una cafetería. Se ha convertido en una comunidad dentro de otra comunidad y en un destino para muchos más allá de ella.

«Hay comunidad en todas partes, tanto en el trabajo como en casa», afirma Lance Carter, un administrador agrícola que ni siquiera podía demostrar su identidad cuando llegó a la granja porque había perdido toda su documentación como consecuencia de su adicción. «Estoy en comunidad el 100% del tiempo, donde la adicción no tiene oportunidad de prosperar».15

El enfoque de Babcock contrasta con una iniciativa previa de la ciudad. Dallas intentó atraer a las tiendas de abarrotes con incentivos económicos a uno de los más de 40 lugares de la ciudad que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos ha calificado como «desiertos alimentarios». La iniciativa, que abordaba una única carencia material de forma aislada, fracasó. Las cifras simplemente no cuadraban para los comerciantes lo suficientemente grandes como para aprovechar el programa, por lo que no se sumaron a él.

Del mismo modo que cambiar el medioambiente afecta la capacidad de las plantas para prosperar, cambiar la naturaleza de las relaciones personales con las instituciones transforma las relaciones de los residentes entre sí y a la sociedad en general. «Las similitudes entre las semillas y las plantas del suelo y la vida están íntimamente relacionadas», menciona Babcock. «Tenemos muchos hombres que crecieron sin los nutrientes adecuados para construir una vida de calidad. ... La granja existe para proporcionar eso».16 Todos los barrios tienen talento, pero es posible que no cuenten con el entorno adecuado para cultivar personas con talento que desempeñen un papel de liderazgo o incluso que se queden. Mejorar el entorno no solo anima a las personas a quedarse, sino que les brinda oportunidades para ser líderes. De lo contrario, se marchan en busca de mejores lugares.

Dentro de la comunidad, el enfoque personal y relacional de Babcock era distinto a las formas en que las organizaciones sin fines de lucro habían intentado ayudar a las personas con sus servicios. Babcock trabajó junto con otros residentes para reconstruir el tejido social dando el ejemplo día tras día, viviendo y trabajando codo con codo con los hombres y mujeres del barrio. Estas relaciones de cercanía no solo animan a las personas, sino que también las protegen frente a una amplia variedad de riesgos. Y, con el tiempo, a medida que los residentes ven lo que funciona para ellos y para los demás, se suman, lo que replica el poder del ejemplo y motivan a muchas más personas a asumir roles de liderazgo.

Babcock también organizó una serie de actividades que reunieron a las personas de tal manera que se generó confianza y se crearon vínculos entre ellas. Si bien muchas de estas actividades tenían un enfoque secular, él también se adentró en su fe cristiana de una manera nueva, enseñando y modelando una nueva forma de vida altamente relacional, al tiempo que participaba activamente y colaboraba con las iglesias locales. Los residentes rezaban y aprendían juntos de forma regular, lo que fomentó la confianza necesaria para las conversaciones cotidianas que, de forma natural, abrían a las personas mientras colaboraban en la resolución de problemas prácticos. La escala íntima para fomentar relaciones cercanas era un factor clave. En un pequeño barrio con solo 5,500 residentes, este tipo de compromiso marcó una verdadera diferencia en las normas, las expectativas y las acciones a nivel comunitario. Los lazos más fuertes hacen que los residentes sean más capaces de vigilar sus calles y trabajar juntos para mejorar su barrio. «En aquel entonces [antes de 2010], lo teníamos todo: drogas, asesinatos, prostitutas», recuerda Doris Young, miembro de una familia multigeneracional de Bonton y empleada de Bonton Farm. «Cualquier actividad ilegal se podía ver en Bonton. Pero ahora tenemos una comunidad que se está uniendo».17

 

Puentes hacia un mundo más amplio

Dentro de la comunidad, Babcock, Bonton Farms y los líderes del barrio fortalecieron sus vínculos. Con el tiempo, la comunidad, ya sintiéndose más valerosa, pudo acceder mejor al área metropolitana de Dallas y al mundo en general gracias a las conexiones que se establecieron desde el barrio hacia el exterior, con instituciones de salud, bienestar, económicas, vivienda, educación y finanzas. Babcock y el equipo de Bonton Farms, que incluye la organización sin fines de lucro, la corporación de desarrollo comunitario Citybuild (que se encarga de cualquier desarrollo inmobiliario) y alrededor de 50 empleados, percibieron y fomentaron, en palabras de Babcock, la capacidad de «aquellos más cercanos al problema para definir las causas fundamentales y los obstáculos, para que podamos innovar de forma colaborativa soluciones ‘adecuadas’ y escalables que sustituyan esos obstáculos por herramientas eficaces».18

Babcock inicialmente trató de ayudar a los residentes estableciendo su propia ruta para llevarlos y traerlos de sus citas más importantes en su camioneta en lugares donde no había transporte público. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que esta estrategia era insuficiente y que la mejor solución sería acercar las instituciones que antes estaban distantes y a menudo poco receptivas directamente en el barrio, como él mismo había hecho con la granja. Integrarse en un lugar física y relacionalmente tiene mucho más impacto que simplemente prestar un servicio a distancia. Y este barrio carecía de todo, desde escuelas propias hasta supermercados, pasando por centros de salud e instituciones financieras.

Aunque muchas personas ayudaron a Babcock a reflexionar sobre los retos a los que se enfrentaban los residentes, Daris Lee, ahora director de salud y bienestar en Bonton Farms, destacó especialmente. Como recuerda Babcock: «Probablemente sea la persona que más ha contribuido a los conocimientos que adquirí mientras le acompañaba en la turbulenta etapa de su regreso a casa tras salir de prisión y el inicio de una insuficiencia renal terminal debido a una hipertensión arterial no diagnosticada». Condenado a 16 años de prisión por robo agravado y posesión de drogas, Lee pasó casi 6 años en la cárcel y salió con una deuda acumulada de 37,000 dólares. Su deuda era una carga tan grande que a menudo sentía que «debería haberse quedado en la cárcel».19 Lee dice sobre Babcock: «Todo lo que hacemos en la granja comienza con semillas. [Él tiene] la capacidad de ver la semilla en las personas ... de ver el potencial de una persona, no lo que ha hecho y por lo que ha pasado, sino por lo que puede llegar a ser" .20 El sentimiento es mutuo. «Nos utilizamos mutuamente como plantillas para construir, aprender y alimentarnos el uno del otro», dice Babcock. «Estoy agradecido por esa amistad».

Gracias a residentes como Lee, Babcock descubrió qué instituciones eran las más importantes y cuáles eran las barreras que impedían a la gente acceder a ellas. Entonces, a través de Bonton Farms y en colaboración con los líderes locales, intentó abordar cada una de ellas. En muchos casos, esta resolución de problemas supuso buscar socios externos que pudieran ayudar al barrio y desarrollar soluciones innovadoras que se adaptaran al contexto específico.

Con demasiada frecuencia, los barrios frágiles se ven en desventaja porque las instituciones públicas y privadas marginan tanto al lugar como a las personas que viven allí, impidiéndoles acceder a las instituciones que necesitan para prosperar. El transporte público no es una prioridad en una ciudad como Dallas, diseñada para los automóviles, que muchos residentes de bajos ingresos no tienen. Los servicios públicos están demasiado lejos para acceder a ellos fácilmente o requieren tiempo y conocimientos para su acceso que los residentes desfavorecidos quizá no tengan. Las instituciones financieras dificultan el uso de sus servicios a los residentes con bajos ingresos debido a las diversas comisiones y verificaciones de antecedentes. Las conexiones de vinculación externa dependen de múltiples factores, desde la ubicación de las oficinas físicas y la disponibilidad de transporte, hasta cómo se trata a las personas cuando acuden, y si las normas que regulan el acceso a las instituciones les dificultan recibir el tipo de apoyo que necesitan.

La experiencia de Babcock demuestra cómo el abordar la desconexión basada en el lugar puede requerir desafiar las mentalidades dominantes sobre cómo se produce la innovación en sí misma. Lo que funciona en lugares más ricos puede ser contraproducente en lugares más pobres. Una muestra de esto son las regulaciones municipales que pueden tener sentido en áreas más ricas, pero que fácilmente pueden dificultar la vida en un lugar como Bonton. Babcock se encontró con algunas de estas barreras tan pronto como intentó mudarse al barrio. Cuando Babcock intentó comprar una vivienda modesta en Bonton, no encontró ninguna opción debido a la dificultad para acreditar la propiedad de muchas viviendas (una serie de ejecuciones hipotecarias estaban atrapadas en trámites burocráticos) y a las restricciones para vender a residentes que no fueran de bajos ingresos, lo que mantenía el lugar en una situación de alta pobreza. Con el tiempo, Babcock aprendió a luchar contra muchas de estas regulaciones combinando su red de contactos dentro del barrio con las conexiones sociales, la formación profesional y la situación económica que traía de fuera. Antes de que la comunidad luchara por cambiar las regulaciones municipales, era ilegal vender los productos cultivados en la propiedad: uno de los trabajadores de la parcela original recibió una multa de 70 dólares por hacerlo.

El capital puente llegó en forma de una serie de instituciones educativas que podían mejorar la vida de los residentes. El sistema educativo de la ciudad solía ser poco receptivo y no satisfacía las necesidades locales específicas del barrio, ya que había cerrado la escuela primaria del barrio como parte de una consolidación más amplia. Babcock colaboró con los líderes locales para crear una guardería para los niños más necesitados, se asoció con varias organizaciones de otras partes de la ciudad para crear una escuela privada totalmente subvencionada (que actualmente llega hasta quinto grado y tiene previsto ampliarla a más grados) adaptada a las necesidades de los niños del barrio, quienes han sufrido muchos trauma, y estableció un programa básico de formación profesional para adultos.

Las escuelas de Bonton se centran ahora en fortalecer los lazos sociales a través de la participación de los padres. Las investigaciones demuestran que las relaciones entre padres e hijos y entre los padres y la escuela son fundamentales para el rendimiento educativo. Dado que el 85% de los hombres del barrio han estado en prisión y más de la mitad de los residentes no tienen concluida la secundaria, tal vez no sea sorprendente que las escuelas públicas rara vez hayan hecho hincapié en la participación de los padres.

En lugar de limitarse a buscar un mejor acceso a la atención en salud para los residentes, la comunidad está construyendo el Bonton Farms Wellness Center (Centro de Bienestar Bonton Farms) justo al lado de la granja. Su inauguración está prevista para 2025 y ofrecerá atención médica, acogerá ferias de salud, impartirá clases de ejercicio, nutrición, cocina y prevención de enfermedades, y utilizará los últimos avances de la investigación médica para mejorar la salud de la comunidad.

Los bancos no suelen proporcionar recursos financieros a los residentes con bajos ingresos. Por eso, Bonton Farms también está creando, en colaboración con una serie de bancos locales y nacionales, un centro de bienestar financiero y recursos (un banco comunitario) para dar servicio a la zona. Este centro permitirá a los residentes aprender sobre finanzas personales (incluida la reparación del crédito y la gestión de la deuda) y acceder a pequeños préstamos, y les dará la oportunidad de generar riqueza a través de ser propietarios de viviendas y la formación en habilidades empresariales. El objetivo, según el credo de Bonton Farms, es «construir una escalera en la que las personas puedan subir al siguiente escalón sin correr ningún riesgo ... el siguiente escalón adecuado y digno».21 El centro sustituirá a los prestamistas abusivos que actualmente cubren las carencias con préstamos de día de pago, casas de empeño y préstamos sobre títulos de propiedad. Con comisiones elevadas, tasas de interés altas y condiciones muy desfavorables, estos productos suelen provocar espirales de deuda y dejan a los prestatarios con pocas posibilidades de reparación si pierden sus activos. El centro financiero se ubicará en las mismas instalaciones que el centro de salud, justo en el centro del barrio, y es posible que con el tiempo pase a ofrecer productos bancarios más tradicionales.

Para ampliar la gama de alimentos saludables disponibles en el barrio, la comunidad se ha asociado con la cadena de supermercados Kroger para ofrecer entregas gratuitas a los residentes. La empresa ha donado varias computadoras para crear un centro de pedidos y entregas, de modo que cualquier persona de la zona pueda acceder fácilmente a todo su inventario de alimentos y otros suministros a un buen precio. Los pedidos se entregan una vez al día en un único lugar de Bonton, donde la mayoría de la gente acude a recogerlos una vez que están listos; también hay un servicio de entrega local para personas mayores, madres solteras y otras personas que no pueden llegar al lugar fácilmente. Al ver las posibilidades que ofrece este modelo para atender a una nueva clientela, Kroger tiene previsto implantar el programa en muchos otros barrios de Dallas y más allá.

Por último, Bonton Farms buscó llenar el vacío existente en las instituciones relacionadas con la vivienda. «Desafortunadamente, Dallas se construyó para atraer a personas con dinero», afirma Babcock, «por lo que no hemos innovado realmente en soluciones de vivienda que sean bonitas y dignas para las personas que se encuentran en la parte inferior de la plataforma socioeconómica». 22 Babcock trabajó con líderes locales para desarrollar un producto de vivienda completamente nuevo, la Roommate House, y estableció relaciones con bancos locales y fondos de impacto social para garantizar que los residentes pudieran acceder a hipotecas de bajo interés de una manera que antes no era posible. Ninguna casa requiere subsidios y consta de una vivienda de 120 metros cuadrados con dos dormitorios y dos apartamentos tipo estudio en la parte trasera. Los apartamentos tipo estudio no tienen cocina completa, pero, con una parrilla de inducción eléctrica, un microondas y un cuarto de baño, son como habitaciones de hotel que se pueden alquilar por unos 250 dólares al mes. Estos apartamentos ofrecen una opción muy necesaria y económica para los inquilinos, al tiempo que permiten a los residentes-propietarios obtener ingresos suficientes para ayudar a pagar las hipotecas a lo largo de 15 años y, posteriormente, ayudar a aumentar la riqueza de los propietarios. Además, desarrollaron pequeñas casas de 32 metros cuadrados que los residentes podían alquilar a bajo precio, con la idea de establecer finalmente la Bonton Tiny House Village, una microcomunidad que puede servir de modelo para las ciudades de todo el país que buscan abordar los retos de la vivienda asequible. Su objetivo es mantener el alquiler por debajo del 20% de los ingresos para fomentar el ahorro (las viviendas para personas con bajos ingresos tienen como objetivo el 30% y suelen requerir la intervención del gobierno).23

Todos estos esfuerzos de conexión externa han surgido de los vínculos de cohesión que se han ido desarrollando y, en conjunto, han transformado el barrio. Las calles son más seguras; los servicios y las escuelas han mejorado; y el número de instituciones sociales, cívicas y económicas locales ha aumentado notablemente. Con sus bajos precios de la vivienda, su proximidad al centro de la ciudad y el gran parque que lo rodea, Bonton está atrayendo a personas de fuera que nunca lo habrían considerado un lugar deseable para vivir y que, a su vez, lo están haciendo más diverso desde el punto de vista racial y socioeconómico. La pobreza está disminuyendo (ahora es del 28% 24), las tasas de empleo están aumentando y los niños obtienen mejores resultados en la escuela. El ingreso promedio de los hogares se ha duplicado y la proporción de la población con título de secundaria ha aumentado del 54% al 77% 25. La tasa de viviendas deshabitadas ha descendido y los precios de la vivienda están subiendo, como demuestran las unidades recién renovadas de la zona. El valor medio de las viviendas ocupadas por sus propietarios aumentó de unos 44,000 en 2005 a más de 100,000 dólares en 2022. Incluso la imagen de Bonton ha cambiado drásticamente, pasando de ser un barrio que los visitantes evitaban, a un lugar digno de imitar, ya que ofrece constantes lecciones para el gobierno y una amplia gama de organizaciones. Y Bonton Farms cuenta ahora con un presupuesto de 4 millones de dólares, alrededor de 50 empleados y 10,000 voluntarios anuales que contribuyen a su labor.

 

Cambio desde dentro

Los enfoques basados en el barrio tienen un historial probado de éxito cuando se ejecutan bien. Pero, al igual que cada barrio tiene un contexto diferente, para llegar a todos los lugares que lo requieren, necesitamos un conjunto de enfoques más amplio que el PBC.

El modelo Bonton ofrece una forma de llegar a más lugares que el modelo PBC, el cual persigue la transformación utilizando un marco probado y comprobado, algo que solo se puede lograr cuando se dan las condiciones adecuadas. El modelo Bonton, que se basa más en las experiencias y necesidades reales de las personas que viven en un lugar, es más flexible y gradual y, por lo tanto, puede aplicarse a más barrios. Al identificar los problemas junto con los residentes y luego diseñar soluciones basadas en el mercado con una serie de socios tanto dentro como fuera del barrio, el modelo Bonton busca soluciones que puedan adaptarse y ejecutarse en una amplia gama de contextos diferentes.

Mientras que la mayoría de las organizaciones sin fines de lucro diseñan sus programas a partir de objetivos determinados internamente, Bonton se centran más en una postura para involucrarse con los residentes. Busca un esfuerzo colectivo para eliminar las barreras que impiden a las personas salir adelante y fortalecer su barrio. En particular, busca reforzar los lazos internos antes de extender las conexiones al mundo en general. Además, mientras que PBC, como la mayoría de las organizaciones sin fines de lucro, tiene una agenda relativamente clara desde el principio, el énfasis de Bonton en las relaciones, el cambio de las normas y reglas gubernamentales, la creación o ampliación de nuevas instituciones y la experimentación significa que su progreso hasta ahora ha sido más gradual, pero también especialmente útil en los lugares más difíciles de alcanzar que no cumplen las condiciones previas para el éxito de PBC.

El modelo Bonton también ofrece muchas lecciones para otras organizaciones que trabajan para mejorar la vida de las personas y sus lugares.

  1. En primer lugar, el gobierno, la filantropía y las organizaciones sin fines de lucro necesitan innovación, pero la forma en que operan estos sectores a menudo restringe, en lugar de impulsar. El cambio requerirá seguir otro principio del credo de Bonton: «profundiza, no te disperses. Invierte ... en unas pocas [áreas] y lucha por una verdadera transformación y autosuficiencia [y] entonces los demás te seguirán de forma natural».27 Esta visión puede ser muy difícil de alcanzar, porque la mayoría de los filántropos utilizan métricas de éxito limitadas que valoran la cantidad de personas atendidas y el costo por persona. Por el contrario, el modelo Bonton requiere un horizonte a largo plazo y métricas basadas en la calidad de las relaciones con las instituciones y los vecinos. En lugar de centrarse en atender a las personas, los esfuerzos de cambio basados en el barrio abordan las causas subyacentes de la desconexión, impulsando un círculo virtuoso de impulso positivo que alimenta el desarrollo económico. Se crean puestos de trabajo, los residentes obtienen acceso a oportunidades y se establecen más instituciones en el barrio.
  2. En segundo lugar, para que ocurra la mejora del barrio, los emprendedores sociales y los líderes cívicos deben eliminar los obstáculos que impiden la innovación desde abajo y el progreso de las condiciones de vida de las personas que viven en barrios más pobres o con menos conexiones. Demasiadas regulaciones gubernamentales, normas de servicio público, políticas corporativas y criterios de evaluación de las organizaciones sin fines de lucro se han diseñado de manera que perjudican a quienes viven en estos lugares. Tomemos, por ejemplo, la dificultad para vender productos agrícolas o construir viviendas en Bonton. O las normas para solicitar financiamiento para programas filantrópicos o gubernamentales, que dificultan el acceso a las pequeñas organizaciones sin fines de lucro dirigidas por líderes con menos contactos. O las instituciones financieras que diseñan productos y planes de gastos que solo funcionan para ciertas personas y lugares. O los departamentos gubernamentales que ignoran las necesidades de los barrios más desconectados física y socialmente, como ocurrió cuando las autoridades educativas y de transporte de Dallas tomaron decisiones sobre la asignación de recursos sin tener en cuenta el impacto en barrios desconectados y desfavorecidos como Bonton.
Bonton nos enseña, en última instancia, que todos los barrios necesitan conexiones de unión y de puente para catalizar y mantener su prosperidad. Cada residente es una persona, no solo un consumidor de servicios.

3. En tercer lugar, catalizar el liderazgo desde dentro de las comunidades es esencial para mejorar los espacios. En lugar de buscar una mayor eficiencia en el funcionamiento de los departamentos gubernamentales, las organizaciones sin fines de lucro y las instituciones filantrópicas, tal vez los responsables del sector social deberían preguntarse: «¿por qué no surgen más líderes en los lugares más necesitados de nuestra sociedad?». Quizás debamos replantearnos cómo vemos estos lugares y considerar cómo podemos proporcionar las habilidades, la red y el entorno necesarios para que surjan líderes, o para que regresen. Por ejemplo, Kimberly High, que gestionó durante muchos años la extensión de la granja de 20 acres, creció en Joppa, un barrio al sur de Bonton. Había abandonado la zona y había establecido una exitosa carrera profesional, trabajando para Allstate Insurance Company durante 31 años, y nunca imaginó que querría volver. «No habría elegido ser agricultora. Me gusta que me hagan la manicura», comenta. «Pero Bonton Farms me devolvió la salud. ... La gente piensa que estoy loca, pero he pasado toda mi vida en una oficina. No es así como quiero pasar mis últimos días».28 En 2021, después de trabajar para Bonton Farms durante varios años, trasladó su energía a la cercana Joppa para iniciar su propia granja urbana en una propiedad que había sido de su abuela. Los emprendedores comunitarios, los administradores locales y los líderes comprometidos pueden crear conexiones y capacidades que mejoren los barrios necesitados. Cuando se requiere la participación de agentes externos, estos deben actuar como catalizadores para crear vínculos y tender puentes que garanticen el florecimiento local, en lugar de desplazar las iniciativas y el liderazgo locales.

4. En cuarto lugar, en lugar de considerar los barrios de bajos ingresos como lugares con problemas únicos, deberíamos fijarnos en ellos para aprender sobre el creciente problema de la desconexión, que afecta a una parte cada vez mayor de nuestra sociedad. Todos los barrios, ricos y pobres, se sitúan en un continuo que va desde los menos conectados hasta los más conectados, por lo que un enfoque más inclusivo podría incorporar los crecientes retos de la pobreza social. Este enfoque no solo replantearía las dificultades a las que se enfrentan las zonas de bajos ingresos, sino que pondría fin a su estigmatización. Los barrios de clase media pueden estar en mejor situación material, pero también corren el riesgo de sufrir diversos problemas sociales, como la muerte por suicidio o el abuso de drogas. Por otro lado, algunos barrios de bajos ingresos, como los que acogen a inmigrantes recién llegados, pueden ser socialmente dinámicos, capaces de abordar sus diversos retos, con más probabilidades de ver aumentar sus ingresos y menos riesgo de sufrir problemas sociales.

Bonton nos enseña, en última instancia, que todos los barrios necesitan conexiones de unión y de puente para catalizar y mantener su prosperidad. Cada residente es una persona, no solo un consumidor de servicios. Un vecino, no solo alguien que necesita ayuda. Como escribió el Dr. Martin Luther King Jr.: «Estamos atrapados en una red ineludible de mutualidad, unidos por una misma prenda del destino. Lo que afecta a uno directamente, afecta a todos indirectamente».29

Notas

1 Daniel Herrig, «Bonton Farms: Transforming a Community from Within» («Bonton Farms: Transformar una comunidad desde dentro»), Strong Towns, 28 de marzo de 2017.

2 Los detalles de la historia provienen de mi entrevista personal con Daron Babcock en febrero de 2024 y de las siguientes fuentes: Kathy Wise, «The Rogue Shepherd» («El pastor rebelde»), D Magazine, 15 de enero de 2018; Catherine Rosas, «The Transforming Power of the Bonton Farms Act» («El poder transformador de la Ley de Granjas Bonton»), D Magazine, 20 de diciembre de 2021; Michael McMinn, «Bonton Farms: A Story That Needs to Be Told» («Bonton Farms: una historia que hay que contar»), B. H. Carroll Theological Seminary, 28 de octubre de 2016; Herrig, «Bonton Farms».

3 Antonio Di Mambro + Associates, Inc., «Bonton Neighborhood Redevelopment Plan» («Plan de reurbanización del barrio de Bonton»), Dallas Housing Authority, 30 de septiembre de 2005.

4 The J. McDonald Williams Institute, «Research Compilation: Zip Code 75215» («Recopilación de investigaciones: código postal 75215»), informe de investigación, junio de 2006.

5 Wise, «The Rogue Shepherd».

6 The J. McDonald Williams Insitute, «Research Compilation».

7 Daron Babcock y Jacob Duvall, «True Community Bank: Bonton» («Auténtico banco comunitario: Bonton»), propuesta, agosto de 2022.

8 Véase, por ejemplo, Raj Chetty et al., «Where Is the Land of Opportunity? The Geography of Intergenerational Mobility in the United States» («¿Dónde está la tierra de las oportunidades? La geografía de la movilidad intergeneracional en Estados Unidos»), Quarterly Journal of Economics, vol. 129, n.º 4, 2014; William Julius Wilson, The Truly Disadvantaged: The Inner City, the Underclass, and Public Policy (Los verdaderamente desfavorecidos: los barrios marginales, las clases más desfavorecidas y las políticas públicas), Chicago: University of Chicago Press, 1987; Robert Sampson, Great American City: Chicago and the Enduring Neighborhood Effect (Una gran ciudad estadounidense: Chicago y el efecto duradero del barrio), Chicago: University of Chicago Press, 2012; y Patrick Sharkey, Stuck in Place: Urban Neighborhoods and the End of Progress Toward Racial Equality (Atrapados en el lugar: los barrios urbanos y el fin del progreso hacia la igualdad racial), Chicago: University of Chicago Press, 2013.

9 Michael D. Tanner, «Poverty and Welfare» (Pobreza y bienestar social»),

Cato Handbook for Policymakers, Washington, DC: Cato Institute, 2022.

10 Joe Cortright y Dillon Mahmoudi, «Lost in Place: Why the Persistence and Spread of Concentrated Poverty—Not

gentrification—Is Our Biggest Urban Challenge» («Desarraigados del lugar: por qué la permanencia y propagación de la pobreza concentrada, no la gentrificación, constituye el principal reto urbano actual»), City Observatory, diciembre de 2014.

11 Purpose Built Communities, «The Neighborhood Is the Unit of Change» («El barrio es la unidad del cambio»), 30 de octubre de 2018.

12 Entrevista telefónica del autor con David Edwards, junio de 2020.

13 Babcock y Duvall, «True Community Bank: Bonton» («Auténtico banco comunitario»).

14 Martita Mestey, «Food Deserts: Daron Babcock of Bonton Farms on How they Are Helping to Address the Problem of Having Limited Access to Healthy & Affordable Food Options» («Desiertos alimentarios: Daron Babcock, de Bonton Farms, explica cómo están ayudando a abordar el problema del acceso limitado de las personas a opciones alimentarias saludables y asequibles»),

Medium, 29 de julio de 2021.

15 Saltbox, «Bonton Farms // The People of Bonton—Lance» («Bonton Farms // La gente de Bonton: Lance»), video, 2022.

16 Sub-Zero, Wolf y Cove, «Daron Babcock—The Answer Was a Farm» («Daron Babcock: la respuesta era una granja»), video, 7 de abril de 2016.

17 Roy Maynard, «Bonton Farms—A Community Coming Together» («Bonton Farms: una comunidad que se une»), Texas Public Policy Foundation, 25 de noviembre de 2019.

18 Babcock y Duvall, «True Community Bank: Bonton».

19 Después de ver luchar con sus deudas a tantas personas que habían estado en prisión, Babcock y sus vecinos abogaron a su favor y finalmente lograron que los políticos del estado de Texas aprobaran la Ley Bonton Farms, de carácter bipartidista. Esta ley ofrece a los tejanos que han estado en prisión la oportunidad de empezar de nuevo, al eliminar las tasas y multas estatales que a menudo impedían a las personas obtener empleo o incluso una licencia de conducir.

20 Saltbox, «Bonton Farms // The People of Bonton—Daris» («Bonton Farms // Las personas de Bonton—Daris»), video, 2021; Roy Maynard, «Finding Hope in a Once-Broken Community « («Encontrar esperanza en una comunidad que antes estaba destrozada»), Texas Public Policy Foundation, 26 de octubre de 2022.

21 Babcock y Duvall, «True Community Bank: Bonton». El credo se incluye en muchos documentos y no suele compartirse públicamente

en un documento independiente.

22 Shakari Briggs, «Bonton Farms’ Tiny House Village to Provide Sustainability, Affordability» («La aldea de casas diminutas de Bonton Farms ofrecerá sostenibilidad y asequibilidad»), Spectrum News, 2 de septiembre de 2021.

23 Ibid.

24 Instituto J. McDonald Williams, «Research compilations».

25 Ibid.

26 Ibid.

27 Babcock y Duvall, «True Community Bank: Bonton».

28 Wise, «The Rogue Shepherd».

29 Dr. Martin Luther King Jr., «Carta desde la cárcel de Birmingham», 16 de abril de 1963.

Autor original:

  • Seth D. Kaplan es profesor de la Paul H. Nitze School of Advanced International Studies en Johns Hopkins University y autor del libro Fragile Neighborhoods: Repairing American Society, One Zip Code at a Time (Barrios frágiles: reparar la sociedad estadounidense, un código postal a la vez).

Este artículo es contenido original de la revista de Stanford Social Innovation Review publicado en la edición primavera 2025.

  • Traducción del artículo Growing Community Together por Leticia Neria con apoyo de DeepL.

 

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