La organización CEDErva plantea que los enfoques científicos de la sostenibilidad agrícola pueden ser contraproducentes para la preservación del ambiente.
Las prácticas agrícolas, impulsadas por los productos básicos, son responsables de al menos tres cuartas partes de la deforestación mundial. Alrededor de un tercio de estas pérdidas se han producido tan sólo en Brasil. Varios ecosistemas del país, entre ellos la selva amazónica, han sufrido reducciones drásticas de la cubierta forestal y biodiversidad. El uso generalizado e indiscriminado de productos agroquímicos y para el control de plagas también ha provocado una devastadora contaminación del suelo, agua y aire. A su vez, las consecuencias socioeconómicas incluyen la disminución de la población rural y el desplazamiento de las comunidades indígenas.
El problema es tanto epistemológico como económico. En Brasil, el conocimiento tradicional e indígena de las prácticas agrícolas está siendo sustituido con rapidez por prácticas de monocultivo, promovidas por métodos científicos que descontextualizan la agricultura, hacen hincapié en la experimentación controlada y optimizan en torno a una única variable de interés, siendo esta, normalmente, el rendimiento de los cultivos. Por consiguiente, los enfoques no tienen en cuenta el valor de los sistemas agrícolas que, al ser específicos del contexto, difíciles de medir, y profundamente allegados con acuerdos sociales y culturales, resultan de suma complejidad.
La organización brasileña sin fines de lucro CEDErva (Center for the Development and Education of Traditional Erva-Mate Systems o Centro para el Desarrollo y la Educación de los Sistemas Tradicionales de Yerba Mate) se enfrenta a este problema. CEDErva está a la vanguardia de los esfuerzos para combatir la mercantilización de la erva-mate (mejor conocida como yerba mate), un árbol originario de los bosques subtropicales de Sudamérica cuyas hojas se utilizan para hacer tés e infusiones. Simultáneamente, la organización también promueve prácticas tradicionales e indígenas de cultivo de yerba mate a la sombra en toda la región. Desde Curitiba, en el estado de Paraná, el CEDErva dirige el Observatory of Traditional and Agroecological Systems of Erva-Mate (Observatorio de Sistemas Tradicionales y Agroecológicos de Yerba Mate), una red de apoyo integrada por responsables de políticas públicas, representantes de la industria, organizaciones de la sociedad civil y científicos. Este observatorio busca promover la conservación y regeneración de sistemas de conocimiento tradicional, que permitan a las pequeñas explotaciones familiares, así como a las comunidades indígenas y tradicionales, proteger y regenerar los ecosistemas forestales nativos mediante la producción de yerba mate y, al mismo tiempo, mantener sus medios de vida.
Producción tradicional de yerba mate
Durante siglos (posiblemente, milenios), la yerba mate ha ocupado un lugar destacado en las historias de origen y cosmologías de los pueblos indígenas guaraníes y kaingang. A su vez, la yerba mate cultivada a la sombra es común entre otros grupos del sur de Brasil, incluidos los grupos de colonos tradicionales como los quilombolas, descendientes de esclavos fugitivos, y los faxinal, descendientes de colonos de Europa del Este, cuyas tierras fueron dejadas como bienes comunales para el pastoreo de animales.
En el sur de Brasil, los grupos indígenas, pequeños agricultores y las comunidades tradicionales de colonos han desarrollado, a lo largo de varias generaciones de experimentación, prácticas sostenibles de cultivo agroforestal en torno a la yerba mate. Estos cultivos intercalados utilizan una gran diversidad de especies vegetales y animales autóctonos y foráneos, lo que ofrece una forma de gestión diversificada de la tierra en la explotación. Gracias a su uso continuado, estas prácticas han desempeñado un papel importante en el mantenimiento de los bosques autóctonos de la región.
Sin embargo, un estudio económico reciente sobre la cadena de valor de la yerba mate sugiere que las prácticas tradicionales son insuficientemente productivas a fin de ser viables, en términos económicos, para los pequeños agricultores. El estudio aboga por el cambio al monocultivo, con base en los escasos estudios científicos que demuestran que la producción de la yerba mate en campo abierto es mayor debido a un incremento de la exposición a la luz. Sin embargo, se omite el precio de esa mejor productividad, no solo en términos de insumos, sino también respecto a las externalidades sobre el deterioro del entorno sociocultural y ecológico en el que crece el árbol de yerba mate. El marco de este debate, centrado en la viabilidad financiera y la productividad, excluye, por tanto, otros aspectos importantes de la yerba mate tradicional cultivada a la sombra.
Dicho tipo de producción tiene sus propias ventajas, que están infravaloradas. Requiere poca inversión en insumos y mano de obra, puesto que, a pesar de la tala regular, el ciclo natural del bosque genera nutrientes para que los árboles y el ecosistema prosperen. Por el contrario, el monocultivo propugnado por los intereses científicos y empresariales requiere la eliminación de la sombra que ofrece la cubierta forestal. Aunque esta eliminación puede aumentar el rendimiento, altera el delicado equilibrio del ecosistema. Las plagas y enfermedades de la planta yerba mate, normalmente mantenidas a raya por depredadores naturales y fuentes alternativas de alimento, proliferan en el cultivo a campo abierto, lo que exige el uso de plaguicidas y otros productos químicos caros y perjudiciales. Asimismo, la presión para adoptar prácticas de monocultivo tampoco es adecuada en las pequeñas explotaciones que albergan importantes reservas forestales.
Apoyar alternativas tradicionales
¿Qué soluciones alternativas pueden apoyar la continuación de las prácticas agrícolas tradicionales, tan esenciales para mantener la biodiversidad y la seguridad alimentaria? Para responder a esta pregunta, CEDErva ha puesto en marcha una serie de medidas destinadas a capacitar a las comunidades tradicionales y a los pequeños agricultores. Todo ello con el fin de proteger los sistemas socioecológicos y el patrimonio cultural de la producción tradicional de yerba mate, que forma parte de su identidad como comunidades tradicionales.
Desarrollo de identidades y conocimientos comunitarios | Los sistemas agroforestales tradicionales se encuentran en comunidades indígenas, comunidades de colonos tradicionales y pequeñas explotaciones familiares. En sí, la producción yerba mate, basada en el uso de conocimientos y prácticas locales y agroecológicas, así como en la preservación de los bosques autóctonos, es el vínculo que une a estas comunidades. CEDErva se dio cuenta de que, aun cuando estos grupos tienen historias diversas, sus conocimientos, prácticas compartidas y apego a la tierra guardan raíces similares y un claro impacto en el paisaje. Además, las identidades, historias y recuerdos de los productores de yerba mate están profundamente entrelazadas con las prácticas de cultivar diversos entornos forestales, cosechar árboles, y consumir yerba mate con amigos y familiares.
Promoción de soluciones locales e innovadoras para la conservación y regeneración de los bosques | CEDErva también ha apoyado modelos locales de silvicultura y agricultura que han demostrado ser más sostenibles que el monocultivo. En los últimos años, la región en la que trabaja CEDErva se ha visto afectada por algunas de las peores sequías de agua de las que se tiene constancia (intercaladas con periodos de lluvias excesivas y perjudiciales), lo que ha afectado de forma desproporcionada a las comunidades tradicionales y a los pequeños agricultores. Para hacer frente a estos retos, muchos agricultores han experimentado con prácticas regenerativas, con base en técnicas agroforestales, que les permiten restaurar la cubierta forestal y rejuvenecer los manantiales naturales de sus propiedades. CEDErva y sus socios estudian, facilitan la aplicación y supervisan estos sistemas.
La continuidad de las prácticas tradicionales que han existido durante muchas generaciones es esencial para la gestión de los sistemas socioecológicos locales.
Concienciación y reconocimiento de los sistemas locales de conocimiento tradicional | CEDErva también lidera un esfuerzo para obtener el reconocimiento de los sistemas de yerba mate tradicionales a través del programa Globally Important Agricultural Heritage Systembs (Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial, GIAHS, por sus siglas en inglés), otorgado por la Food and Agriculture Organization of the United Nations (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, por sus siglas en inglés). Este programa reconoce los sistemas agrícolas que se han desarrollado a lo largo de generaciones, y yacen íntimamente ligados al ecosistema y la cultura únicos donde se encuentran. Asimismo, reúne elementos del patrimonio cultural y la organización social con la conservación de la agrobiodiversidad, la preservación del paisaje, los conocimientos tradicionales y, finalmente, la seguridad y soberanía alimentarias, proporcionando así una visión sistémica y holística de la importancia de dichas prácticas. El reconocimiento de este sistema socioecológico aportará legitimidad a los modelos tradicionales de producción de yerba mate, lo que, en comparación con los sistemas no tradicionales, creará la oportunidad de aumentar su valor de mercado.
Búsqueda de compensaciones alternativas para las comunidades | Por último, CEDErva trata de impulsar la vitalidad económica de las prácticas agrícolas tradicionales. Aunque la previsión mediante métricas financieras y científicas convencionales resulta insuficiente al atender las necesidades de las comunidades tradicionales de yerba mate, descuidar por completo la viabilidad económica también puede ser una amenaza para su sobrevivencia. En respuesta, CEDErva y sus socios del Observatory están invirtiendo en promover una compensación justa a los agricultores por la amplia gama de servicios ecosistémicos que proveen a la región: agua y aire limpios, biodiversidad, suelos sanos, hábitats para polinizadores naturales, entre muchos otros. Así, están haciendo participar a múltiples partes interesadas en estos debates, ya sea a escala regional o nacional.
Pese a que los mercados de carbono y otros sistemas han captado la atención de las grandes empresas que buscan neutralizar su huella de carbono, estos procesos suelen dejar atrás a los pequeños agricultores y las comunidades tradicionales, con un acceso limitado a los sistemas de compensación. Abogar por esta comunidad es un paso importante a fin de garantizar que sus miembros sean compensados por su papel en la protección y regeneración de los ecosistemas donde la yerba mate crece de forma natural.
En conclusión, los enfoques convencionales de la agricultura sostenible ya no funcionan. El énfasis en los agronegocios y las soluciones de orientación económica para la sostenibilidad puede, de hecho, estar perjudicando (más que beneficiando) a las comunidades que viven en sistemas socioecológicos tradicionales y se ganan la vida con ellos.
La continuidad de las prácticas tradicionales que han existido durante muchas generaciones resulta esencial para la gestión de los sistemas socioecológicos locales. Al ampliar el alcance del valor, e incluir elementos socioculturales y medioambientales de los sistemas de conocimientos tradicionales, CEDErva pretende demostrar que estos sistemas tienen un futuro viable.
Autores originales:
- Evelyn R. Nimmo es presidenta de CEDErva.
- André E. B. Lacerda es ingeniero forestal e investigador en Embrapa Forestry.
- Leandro Bonfim es profesor adjunto de gestión y organizaciones en la Kenneth W. Freeman College of Management (Facultad de Gestión Kenneth W. Freeman) de la Universidad Bucknell.
- Joel Bothello es profesor asociado de gestión en la John Molson School of Business (Escuela de Negocios John Molson) de la Universidad Concordia.
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Este artículo es contenido original de la revista de Stanford Social Innovation Review publicado en la edición verano 2024.
Traducción del artículo Who Knows Agroforestry Best? por Ángela Mariscal.
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