Las investigaciones demuestran que las empresas sociales son actores políticos que buscan influir en las políticas públicas y las normas socioculturales.
Las empresas sociales (organizaciones que realizan actividades empresariales para buscar el bien social) no suelen ser reconocidas como actores políticos. Sin embargo, una nueva investigación busca cambiar esta situación analizando cómo y por qué se involucran en la defensa de causas sociales.
“Esta investigación subraya la importancia de reconocer las actividades políticas de las empresas sociales y ofrece nuevas perspectivas para estudiar la organización híbrida y a las organizaciones que abordan retos sociales complejos”, escriben los investigadores. “Al destacar el papel fundamental de la incidencia, nuestro estudio contribuye a una comprensión más amplia de cómo las empresas sociales impulsan el cambio social, no solo a través de la prestación directa de servicios, sino también al configurar el entorno sociopolítico más amplio”.
Los investigadores académicos que estudian a las empresas sociales suelen analizar cómo estas organizaciones sirven a la comunidad y funcionan como empresas. Los autores del artículo, Johanna Mair, profesora de Organización, estrategia y liderazgo en la Hertie School de Berlín y editora académica de Stanford Social Innovation Review, y Nikolas Rathert, profesor adjunto de estudios de Organización en la Universidad de Tilburg (Países Bajos), adoptaron un enfoque diferente.
“Llevo 25 años investigando sobre empresas sociales y emprendimiento”, afirma Mair. “Una pregunta que sigue sin respuesta es: ¿por qué no analizamos explícitamente el aspecto político?”. Dado que la forma más eficaz de resolver los problemas sociales es influir en quienes ejercen el poder oficial, tiene sentido que las empresas sociales participen en la política, por lo que era importante que la investigación analizara esta vía hacia el activismo. Las empresas sociales no operan en el vacío”, afirma.
Para averiguar si las empresas sociales se dedican a la defensa de causas, cómo lo hacen y en qué medida, los investigadores recurrieron a datos de una encuesta realizada en 2015 a 718 empresas sociales de siete países europeos: Alemania, Hungría, Portugal, Rumanía, España, Suecia y el Reino Unido. Cada una de estas organizaciones tenía una misión social declarada, uno o más trabajadores de tiempo completo y actividades comerciales que generaban al menos el 5% de los ingresos.
Analistas locales entrevistaron a cada empresa y les hicieron preguntas adicionales en línea. Las entidades estaban repartidas por los distintos países y abordaban problemas en uno de estos seis ámbitos: cultura, educación, salud, servicios sociales, medio ambiente y desarrollo humano. Los investigadores preguntaron específicamente a las empresas si participaban en alguna de estas dos formas de incidencia: la incidencia en políticas dirigida al gobierno y a los legisladores, y la incidencia sociocultural dirigida a la sociedad en general para influir en las creencias, actitudes y normas.
Aunque los datos de cada país revelaron diferentes distribuciones entre la incidencia sociocultural y la política, los resultados mostraron que la mayoría de las empresas sociales entrevistadas participaban activamente en labores de incidencia: el 76% afirmó que defendía cuestiones socioculturales y el 62% mencionó que trabajaba en políticas, mientras que solo el 8% dijo que no participaba en ninguna actividad de incidencia.
El estudio también mostró que su activismo estaba correlacionado con la presión presupuestaria del gobierno. Si el gasto público disminuía en un área problemática concreta atendida por una empresa social, era más probable que la organización recurriera a la incidencia, interviniendo para atraer mayor atención sobre el tema.
El estudio también mostró que la forma organizacional es importante: las empresas sociales que compiten con otras empresas, así como aquellas que tienen una forma jurídica con fines de lucro, son menos propensas a participar en actividades de incidencia. Si es así, “las empresas sociales se alejan de este instrumento de cambio social”, menciona Mair.
Un hallazgo particularmente interesante del artículo es “la idea de que las empresas sociales pueden ayudar a ‘suplir’ a las organizaciones sin fines de lucro que carecen de capacidad para realizar actividades de incidencia, ya que las empresas sociales pueden utilizar los fondos de sus actividades comerciales para ello, mientras que las organizaciones sin fines de lucro más tradicionales se enfrentan a un financiamiento más restrictivo”, afirma Jennifer Mosley, profesora de la Crown Family School of Social Work, Policy, and Practice (Escuela Crown Family de Trabajo Social, Políticas y Prácticas) de la Universidad de Chicago.
Mosley elogia la forma en que Mair y Rathert utilizan la idea de “mercados con fines públicos” para diseñar nuevas variables que predicen la participación de las empresas sociales en la política, mostrando cómo se diferencian tanto de las empresas normales como de las organizaciones sin fines de lucro: “Se trata de un enfoque muy personalizado e inteligente que nos da más confianza en su modelo”.
El estudio también destaca cómo las empresas sociales ven su lugar entre las organizaciones sin fines de lucro y las empresas. “Básicamente, cuanto más se ven a sí mismas como ‘empresas’, menos se centran en el trabajo de cambio social estructural”, asegura Mosley.
Encuentre el estudio completo: “The Political Side of Social Enterprises: A Phenomenon-Based Study of Sociocultural and Policy Advocacy” (“El lado político de las empresas sociales: un estudio basado en fenómenos de la defensa sociocultural y política”), de Johanna Mair y Nikolas Rathert, Journal of Management Studies, de próxima publicación.
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Autora original:
- Chana R. Schoenberger es periodista y vive en la ciudad de Nueva York. Escribe sobre negocios, finanzas e investigación académica. Se le puede encontrar en X (antes Twitter): @cschoenberger.
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Este artículo es contenido original de la revista de Stanford Social Innovation Review publicado en la invierno 2025.
Traducción del artículo How Social Enterprices Advocate por Leticia Neria.
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