Un equipo multinacional está reciclando hormigón y ladrillos viejos para construir nuevos edificios en la República Checa.
A orillas del río Moldava, en las afueras de Praga, tres nuevos edificios de departamentos se alzan como un gran avance en arquitectura sostenible. Con ayuda de la Unión Europea y otros socios, la constructora multinacional Skanska ha desarrollado un hormigón híbrido de calidad industrial al reciclar escombros de hormigón y mampostería. Skanska y un grupo de arquitectos checos se encuentran empleando este “hormigón verde”, patentado por la misma como Rebetong, en 2019, para los cimientos, muros interiores, fachadas y el pavimento de edificios de departamentos, con el uso del hormigón de las ruinas de una fábrica de azúcar que operaba en el lugar a principios del siglo XX.
El estudio de arquitectura CHYBIK + KRISTOF, con sede en Praga y Londres, diseñó el proyecto del nuevo complejo de edificios, denominado Sugar Factory estate (finca Azucarera). Según el fundador del estudio, Michal Kristof, la finca albergará siete edificios con un total de 790 departamentos, además de un espacio para eventos, una fábrica de cerveza y una guardería. Cada nuevo edificio que se construya tendrá un porcentaje mayor de Rebetong que los tres edificios preliminares. A su vez, todas las edificaciones del complejo se abastecerán de páneles solares y agua reciclada, y los residentes podrán instalarse en el primero de los edificios terminados a finales de este año (2024, de acuerdo con la publicación del artículo en inglés).
Circ-Boost, el brazo de la Unión Europea para financiar la investigación e innovación, ha aportado unos 400,000 dólares a fin de cubrir los costos de construcción asociados al pilotaje de las innovaciones, durante los próximos años, en materia de sostenibilidad del proyecto Sugar Factory. En Europa, este es solo uno de los varios que se llevan a cabo como parte de la iniciativa Circ-Boost, dotada con 8 millones de dólares y destinada a promover soluciones circulares en las cadenas de valor europeas de la construcción. Asimismo, Sugar Factory, junto con los otros cuatro proyectos piloto de Circ-Boost, demostrarán nuevas soluciones circulares en la construcción de edificios residenciales, el tratamiento de residuos en la construcción y la reducción de emisiones.
“Nuestra intención es demostrar el uso de la nueva tecnología en el entorno real”, afirma el responsable del proyecto Circ-Boost, Albert de la Fuente Antequera, ingeniero civil de la Universidad Politécnica de Cataluña.
En el sector de la construcción, la motivación para abordar la sostenibilidad procede de su asombrosa emisión de gases de efecto invernadero y consumo de recursos naturales. Tan solo el hormigón produce el 9% de todas las emisiones de CO2 generadas por el hombre. El sector es responsable del 40% de las emisiones mundiales y consume, aproximadamente, casi la mitad de las 50 millones de toneladas métricas de roca triturada, grava y arena, que se extraen de la tierra cada año. Además, la industria de la construcción genera el 30% de los residuos del planeta.
Materiales de la urbanización Sugar Factory, en Praga, se construyeron con Rebetong u “hormigón verde”. (Foto cortesía de Skanska)
Las naciones del mundo deben hacerle frente al sector de la construcción si pretenden cumplir los objetivos climáticos y otros objetivos medioambientales, sobre todo al tomar en cuenta que “va a haber mucha más construcción en Europa”, indica José Mercado de la Agencia Alemana de la Energía (DENA, por sus siglas en alemán), un instituto de energías limpias con sede en Berlín. De hecho, se prevé que el uso de materias primas en el sector se duplique durante las próximas dos décadas.
Mercado afirma que el impulso para crear hormigón sostenible es enormemente importante y se asemeja a otras experimentaciones en el campo de la construcción sostenible, donde colaboran el sector privado, institutos de investigación, naciones y la Unión Europea. Las diversas asociaciones del polígono de la Azucarera ilustran, exactamente, cómo este tipo de colaboración puede funcionar y dar resultados que ningún actor (ni siquiera una cooperativa más pequeña) podría producir por sí solo.
Un sustituto duradero
El reciclado y la reutilización de hormigón y ladrillos no son ideas nuevas; se han aplicando desde hace tiempo, incluso en el pavimento de autopistas. No obstante, el hormigón reciclado ha carecido, durante mucho tiempo, de la calidad de su variante con mayor valor, producida con materiales vírgenes que los desarrolladores urbanos prefieren para los edificios. El inconveniente era que este tipo de hormigón reciclado de materiales mixtos resultaba menos duradero y flexible que el hormigón estándar. Su vida útil era la mitad (unos 30 años) y la humedad penetraba en él a una velocidad mayor que en el hormigón tradicional, lo que provocaba grietas.
Sin embargo, de acuerdo con Bohuslav Slánský, el hormigón Rebetong, creado en parte por Skanska, está en otra liga. “Las pruebas demuestran que, incluso con proporciones muy altas de materiales reciclados de hasta el 100%, la mezcla final de hormigón presenta un rendimiento similar al del hormigón convencional”, afirma.
Los materiales reciclados como Rebetong ayudarán a transformar y mejorar el sector de la construcción mundial.
La diferencia entre Rebetong y sus predecesores es que el primero se fabrica con un nanoaditivo creado por la desaparecida empresa checa ERC-TECH. En 2018, ERC-TECH se dirigió a Skanska con una sustancia química de granularidad muy fina que, en pruebas limitadas, había demostrado una impresionante capacidad para, al mezclarse con cemento, aglutinar mampostería reciclada en un hormigón con impresionantes niveles de durabilidad. Skanska adquirió el nanoaditivo con la ayuda de un subsidio de dos millones de coronas checas del Ministerio de Industria de la República Checa (90,000 dólares), y siguió desarrollándolo.

Rebetong u “hormigón verde” creado por la constructora multinacional Skanska.(Foto cortesía de Vivid Vision)
La sede de Skanska, en Suecia, presentó Rebetong como un “hormigón que utiliza un 100% de hormigón o mampostería reciclados para sustituir totalmente a los áridos naturales. Este enfoque circular permite construir nuevos edificios, a partir de otros, al final de su ciclo de vida”. Así pues, en su informe de sostenibilidad de 2019, Skanska también apunta que la producción de Rebetong emite un 12% menos de emisiones de carbono (principalmente, debido a la reducción de los costos de transporte) y presenta una mayor retención del calor, lo que añade otra ventaja que mejora la eficiencia energética de los edificios.
De la Fuente Antequera espera que Rebetong se convierta en un hormigón totalmente funcional, con un 100 % de material reciclado que pueda producirse de forma económica al utilizar, prácticamente, el mismo hardware que el hormigón tradicional. Una vez que los resultados sean comprobados en los laboratorios de la Czech Technical University (Universidad Técnica Checa, CTU, por sus siglas en checo), en Praga, los responsables del proyecto Circ-Boost tienen previsto difundirlos entre cientos de empresas de construcción y desarrollo urbano, ya sea dentro o fuera de Europa. Esperan que estas empresas adopten soluciones circulares similares; en particular, mezclas de hormigón que utilicen materiales reciclados como Rebetong.
Llegar al 100%
Sin embargo, el hormigón Rebetong empleado en los proyectos checos aún no es totalmente circular. Existe en diferentes grados, en la actualidad, y las mezclas con menores cantidades de materiales reciclados pueden utilizarse aún más que en elementos de construcción que requieren mayor elasticidad. Las primeras estructuras de la finca Sugar Factory, que contenían Rebetong, utilizaban entre un 25% y 50% de materiales reciclados. Se han ensayado grados todavía mayores y con resultados positivos en los laboratorios de la CTU. Durante este año (2024), los desarrolladores de Sugar Factory emplearán Rebetong con un 50% a 75% de árido reciclado.
Aunque la aplicación in situ de Rebetong, en la finca Sugar Factory, ha dado resultados muy parecidos a los del hormigón tradicional, Skanska descubrió que se endurecía más lentamente que el hormigón convencional en climas fríos, lo que ralentizó la construcción durante la temporada de invierno de los años 2022 y 2023. Desde entonces, Skanska ha modificado la fórmula para producir una mezcla que se endurezca al mismo ritmo que el hormigón convencional.
Otro reto es la escasez de escombros de demolición, de alta calidad, necesarios para producir Rebetong. Los escombros de demolición que suelen acabar en vertederos de materiales mixtos tienen un valor de reciclaje limitado. Por ejemplo, debido a la mala calidad de los viejos ladrillos de la finca, sólo un porcentaje mínimo de ellos pudo incorporarse al Rebetong utilizado para el complejo de departamentos.
Para que funcione la producción de hormigón ecológico y, en general, la construcción circular, las demoliciones tienen que seguir ciertos procedimientos con meticulosidad: clasificar los residuos según su tipo, y enviarlos a centros de reciclaje o a compradores comerciales, en lugar de llevarlos a vertederos. Las propias demoliciones tienen que realizarse de forma muy distinta a como se hacen hoy en día, de manera que se puedan recoger escombros potencialmente valiosos. Un número mayor de centros de reciclaje y mercados para materiales de construcción usados, según Mercado, son fundamentales para hacer realidad la visión europea de una economía circular.
A pesar de sus cualidades revolucionarias, lo más probable es que Rebetong se enfrente al escepticismo del mercado de materiales de construcción. “Las emisiones y el uso de recursos del sector de la construcción son tan atroces que cada paso adelante en sostenibilidad puede suponer ganancias significativas”, explica Mercado. En Europa, menciona, el sector de la construcción está pasando lentamente a una economía circular, aunque es fundamental para los planes de protección del clima de la Unión Europea.
Mercado observa que uno de los mayores obstáculos es que el sector de la construcción resulta muy conservador y se aferra a lo que conoce. “El mayor obstáculo”, dice, “es conseguir que todo el mundo se sume a pensar en la construcción de una forma completamente nueva”.
El próximo paso de Skanska es aumentar la cantidad de hormigón reciclado en Rebetong y completar el proyecto de la finca Sugar Factory para, posteriormente, transitar a otros proyectos de construcción en la República Checa. Además, tiene la intención de experimentar mezclas de cemento alternativas con mayor repetición, que reducirán aún más la huella de carbono del hormigón.
El equipo de De la Fuente Antequera está siguiendo de cerca este proceso, apostándole a que el reciclaje del hormigón puede ayudar a transformar y mejorar el sector mundial de la construcción. Cientos de constructoras internacionales esperan los resultados de Circ-Boost.
Autor original:
- Paul Hockenos es un escritor radicado en Berlín que se especializa en energía y clima. Es autor de cinco libros sobre asuntos europeos.
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Este artículo es contenido original de la revista de Stanford Social Innovation Review publicado en la edición verano 2024.
Traducción del artículo Circular Construction por Ángela Mariscal.
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